Cuantificación de daños, revisión de contratos y estados de cuenta, análisis de ingresos y egresos, e informes técnicos. Trabajamos con empresas, con abogados y con particulares.
Cuando existe una controversia económica y cada parte presenta cifras distintas, se requiere un análisis técnico que determine cuál se sostiene con la documentación.
Poner número a lo que se perdió, con la metodología escrita y el soporte que la respalda.
Qué se pactó, qué se pagó y qué falta: reconstruido documento por documento.
Seguir el dinero por la contabilidad y los bancos, y señalar dónde deja de cuadrar.
El expediente contable ordenado para que quien litiga pueda usarlo sin traducirlo.
Un documento que expone el criterio aplicado y permite verificar cada resultado.
Socios que se separan, contratos incumplidos, sucesiones: donde el desacuerdo es de cifras.
Un dictamen se evalúa por su método, no por su conclusión. Por eso el documento incluye el criterio aplicado y el soporte que permite rehacer cada cálculo.
Lo contable y lo fiscal lo lleva el despacho, que es su especialidad: el análisis, el soporte documental y el dictamen. El abogado no entra por defecto — entra cuando el asunto llega a tribunales, o cuando hace falta trabajo estrictamente jurídico. Para eso coordinamos con abogados aliados, que además dan seguimiento continuo en materia laboral. Estas son las materias que cubren:
El mismo método del despacho, aplicado a un peritaje. Cada paso entrega algo que puede ver.
Entendemos el asunto, qué se discute y qué información existe realmente para sostenerlo.
Definimos alcance, qué se puede determinar con lo que hay y qué haría falta conseguir.
Ordenamos y referenciamos el soporte: contratos, comprobantes, bancos, contabilidad.
Hacemos el análisis y redactamos el informe o el dictamen, con metodología y conclusiones.
Aclaramos, ampliamos o explicamos el trabajo ante quien tenga que revisarlo.
Un dictamen vale por lo que puede sostener. Estas son las líneas que no cruzamos, y decirlo antes evita malentendidos caros.
La representación ante tribunales corresponde a un abogado. El despacho aporta la parte técnica: el análisis y el soporte documental que respaldan la posición.
Quien resuelve es el juez, el árbitro o la contraparte en la negociación. Lo que sí garantizamos es que el trabajo aguante que lo revisen.
El análisis dice lo que dice. Si el número no favorece a quien nos contrata, se lo decimos antes de que lo descubra la contraparte.
Una primera revisión para saber qué se puede determinar con la información que existe hoy, y qué haría falta conseguir.